Los extremos de la invasión…
Desde hace harto tiempo se habla de lo que es la invasión a la privacidad de las personas, como también de la exposición de la información de las personas.
Este caso es algo excepcional. Combina la exposición, medida en consecuencias, con un poco de jocosidad. En lo personal, no le encuentro gracia.

Como pueden apreciar, es un pobre hombre de edad, que con suerte logró escribir su nombre cuando le solicitaron hacer su firma en un formulario. Creo que esto va más allá de lo jocoso, y se pierde en el mundo de lo mierdoso, la mala broma, el arte de ridiculizar.
No sé qué piensan ustedes, pero yo creo que esto es el límite de lo curioso.
En la URI donde encontré la imágen, pusieron opiniones bastante cortantes sobre el nombre de don Email, sacando a su familia de por medio. No creo que tenga un hijo llamado Reply, o menos que le quieran meter spam a su hija…
Saludos, y espero no ver algo similar algún día con respecto a alguien que conozca.
